27 marzo, 2014

Matar policías

Category: suciapolitica — pepe @ 11:52

Con las protestas del 22 de marzo y la huelga de estudiantes los enfrentamientos con la policía son algo lógico en tanto desde el poder el único diálogo que se ofrece es el de la represión. Pero suena mucho en los medios reaccionarios ahora la idea de que los “radicales” quieren “matar policías” . Desde el chico que ha sido enviado a prisión por intento de homicidio o cómo la resistencia de los estudiantes en la complutense manipulada para ofrecer la imagen de una emboscada de veinte peligrosos delincuentes a dos frágiles e indefensos antidisturbios, la palabra “matar policías” es repetida hasta la saciedad. Matar policías. (more…)

24 marzo, 2014

Periodismo miserable

Category: suciapolitica — pepe @ 22:09

El papel de los medios de comunicación en relación a las Marchas por la dignidad del pasado 22 de abril ha sido cuanto menos miserable desde cualquier ética periodística o no.
No solo cualquier noticia menos trascendental y sin importancia real ha sido seguida y publicitada con más fuerza que la movilización de centenares de miles de personas en Madrid. No solo se ha trivializado y frivolizado sobre la realidad que obliga a tanta gente a levantar el grito de protesta. No solo se ha criminalizado el hecho mismo de manifestarse. Sino que a raíz de los altercados de por la noche se ha tergiversado, manipulado y engañado como siempre en contra de la gente. Una vez más los lobos son corderos.
Desde los voceros más abiertamente reaccionarios como La Razon o ABC pasando por los autodenominados independientes como El Mundo o los progres como El Pais, todos absolutamente todos, han mirado a otro lado en el mejor de los casos o vilipendiado en el peor.
Un par de botones de muestra, Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid tiene el micrófono abierto para cuando quiera hipócritamente llamar a la democracia y defender el derecho de sus antidisturbios a romper cabezas limpiamente y sin riesgo a que se la rompan a ellos.
Intelectuales de tibios signos o escritores como Lorenzo Silva nos escriben para hacernos reflexionar sobre las heridas y el estado de ansiedad de los policías heridos. Y así decenas de artículos en los que se criminaliza la autodefensa contra unos efectivos de la policía que irrumpieron a disolver la manifestación una hora antes de que acabara el plazo permitido.
Ha habido policías heridos, pero quizá esa es la novedad. Porque la constante, que también se ha dado en Madrid hace dos noches ha sido la brutalidad uniformada contra todo el que se pone por delante. Heridos de diferente consideración, un hombre con un testículo perdido, otro con un ojo reventado por un pelotazo. Humillación y miedo, pero sobre todo esa humillación que nunca he visto reflejada en ningún periódico ni ninguna tertulia de bienpensantes de izquierda o de derecha en la tele.
Para toda la basura periodística el objetivo es correr un telón sobre los problemas reales y la responsabilidad de los gobernantes y clases dirigentes respecto a ellos para focalizar el conflicto en términos de orden público, con la visita del villano más querido por la burguesía, el antisistema que revienta manifestaciones y apalea policías. Y todo queda ahí.
Solo el diario digital Público ha mantenido su línea de compromiso con los movimientos sociales.
Para el que esto escribe, el que sesenta policías hayan resultado heridos no me parece ni escandaloso ni vergonzoso ni me duele para nada. La violencia que practica la policía desde siempre, ocultada sistemáticamente por servicios sanitarios, periodistas, jueces y fiscales acumula cifras de heridos bastante más escandalosas.
A mí mismo hace dos décadas me detuvieron al finalizar una concentración, me pegaron en comisaria estando completamente indefenso y se me acusó de acciones inventadas que no solo no lleve a cabo, sino que nadie realizó, que no existieron. Por las manos de todo el que pasé, fui tratado con desprecio por el corporativismo y la complicidad de enfermeros, funcionarios, y jueces concluyendo esa pesadilla con una acusación por parte de la policía en la que mi único delito fue gritar Insumisión (*).
No tengo que convencer a nadie. Desde entonces no creo en la justicia, ni en la policía y nada de lo que me digan me va a hacer cambiar. Me han seguido pegando en manifestaciones para recordarme que aquí las cosas tampoco han cambiado. Quizá por eso, cuando leo toda la excrecencia mentirosa que sale en la prensa y la televisión o cuando escucho a los babosos tertulianos palmeros del poder su basura sobre la democracia y los antisistema no puedo contener las ganas de vomitar.
No me convencerán. No me dan pena sus policías heridos. En mi cabeza no están los mercenarios con la cabeza abierta sino la raíz de los problemas que han originado que la gente salga a la calle y lo único que encuentre es represión y más represión.

(*) Eso me ha recordado la noticia que acabo de leer sobre uno de los detenidos que ingresará en prisión acusado de homicidio. Los burgueses piden carne. Palabra de juez, alabado sea el Poder.