12 noviembre, 2007

La sinrazón fascista

Category: suciapolitica — pepe @ 13:09

A Carlos le ha asesinado un perro rabioso. Un ser que como muchos otros acudían a manifestarse contra los extranjeros, contra la inmigración. A fomentar el odio contra las personas. Muchos otros como Carlos, acudieron generosamente a parar los pies a éstos engendros residuales del capitalismo. Los antifascistas que militan de manera activa no son bandas de delincuentes, ni tribus urbanas como nos cuentan El Mundo, El País,Telemadrid o Telecinco. No he conocido a un solo revolucionario que se dedique a dar palizas a mendigos, a apalear jóvenes por su apariencia ni a nadie, absolutamente a nadie que disfrutase con la violencia. Los nazis si lo hacen y esa diferencia que pasan por alto los medios es el comienzo de una distancia que aleja enormemente a los perros nazis de la gente antifascista.

Ayer sentí una gran pena, asco e impotencia. Como persona con algo de sentido común, como antifascista y como padre. Frustración contra esa delegación de gobierno que no prohíbe manifestaciones que exaltan el odio al extranjero, la xenofobia y el más abierto racismo. Asco contra los medios de comunicación que han tratado el asesinato de Carlos como una reyerta entre tribus urbanas, salpicando con mierda desinformativa cada renglón de sus noticias, deshonrando la inocente y fresca sangre de un chico de 16 años.

Una enorme pena por sus padres. Un tremendo sentimiento que antes de tener a mi hija no había experimentado. Carlos, hijo único arrebatado en un momento, a golpe de machete por un perro rabioso, es un tesoro perdido del que sus padres no se repondrán nunca.

No hay respuesta a las preguntas. La sinrazón de esta sociedad violenta, represiva y brutal no da consuelo ni respuestas para un hijo asesinado.