27 mayo, 2007

La paja en el ojo ajeno

Category: suciapolitica — pepe @ 19:24

Con las reacciones al cierre de la emisora de televisión RCTV en Venezuela asistimos a una muestra más del cinismo internacional. En nombre de la libertad de expresión se cometen las burradas más gordas. Curiosamente los que tanto la pregonan son los formadores de opinión pública, un oligopolio mediático en manos privadas, propiedad de grupos financieros nada democráticos .

Los periódicos, cadenas televisivas, productoras de cine o cadenas radiofónicas son propiedad de grupos de poder concreto que enarbolando la libertad de expresión, como otras libertades igual de prostituidas, controlan al detalle la información que suministran. Generalmente no hace falta censura porque el silencio y la indiferencia condenan al ostracismo y la invisibilidad de cualquier discurso que se salga de las variedades del pensamiento único diseñado. Aun así,cuando es necesario tener mano dura, se tiene.

El cierre de medios de comunicación subversivos no es exclusivo de Cuba o Venezuela. En España, en 1988 se cerró EGIN y EGIN Irratia, en 2001 la revista Ardi Beltza y en el 2003 el diario Egunkaria. Por poner solo unos ejemplos. Y, sin embargo, no se leyó ni escucho en  ningún medio internacional que fueran ataques a la libertad de expresión o que el presidente del gobierno  español fuera un tirano o un déspota.

26 mayo, 2007

Vota, vota, la pelota

Category: suciapolitica — pepe @ 09:49

Corren días tristes y creo que es algo generalizado. Llevo siguiendo las diferentes campañas electorales con algo de interés, tanto lo aparecido en prensa como directamente en la calle. Creo que son las elecciones más coñazo que me ha tocado vivir. He tratado de escribir en más de una ocasión sobre alguna de las curiosidades que a mi juicio se dan, como  pequeños detalles estéticos o declaraciones estúpidas de políticos pero siempre me he quedado ante un folio virtual en blanco. Y eso que ruido ha habido mucho y la demagogia se ha desparramado por todos los lugares.

Desde el anarquismo casi siempre se ha pedido la abstención activa, es decir no votar y luchar, tratar todos los días de que sea la gente quien tome las riendas de su vida y el autogobierno. Está bien. Yo personalmente no votaba, por esa sensación de pucherazo que me dan todos los sufragios, de la pequeñez del individuo frente a la enormidad de la burocracia democrática. También  he estado en contra de votar por no caer en ese engaño generalizado de que tú te creas que tu voto es importante y como tal tienes que bien emplearlo, como si el futuro de la humanidad o de tu municipio dependiera de él. Aún así, consciente de la enajenación o alienación que produce el tener derecho a votar, reconozco que en las últimas elecciones visité el colegio electoral, en ese ambiente alterado del pasado 14-M, únicamente por odio visceral a Aznar,

Pero  igual que pensar que con tu voto vas a decidir algo, es iluso creer que no votando se va a poner de manifiesto tu inconformidad. No votan los que se van de parranda la noche anterior y se levantan con cuerpo de jota el día señalado  o las familias que alegremente se van a pasarlo al campo. Las democracias aguantan perfectamente un alto grado de absentismo. Sería peligroso que todos votaran o que no lo hiciera nadie, como en el “ensayo sobre la lucidez ” de Saramago, pero las medias tintas que salen siempre son las que permiten el nocuestionamiento del teatrillo electoral y que nos sigan gobernando la corrupción y el bandolerismo.

Así que mañana si me levanto sin resaca y no voy a respirar aire puro a La Pedriza me acercaré a cotillear las papeletas de mi colegio y a celebrar que al fin se han acabado ya estás malditas elecciones que han puesto la cara de unos indeseables por todas las calles allá por donde mires.

20 mayo, 2007

El asesino y su novia

Category: suciapolitica — pepe @ 18:38

Paul Wolfowitz tiene un nutrido currículo en sus espaldas. En las esferas del poder norteamericano ha estado treinta años, alrededor de los últimos seis presidentes de Estados Unidos. Ha sido el ideólogo de la política antiterrorista después del 11 de septiembre y estratega incendiario de la invasión de Irak. Actualmente es presidente del Banco Mundial y se ha desatado la polémica cuando se descubre que a su novia le había asignado un sueldo de 200.000 dólares. Entregado en cuerpo y alma, como lo hace siempre, a la lucha contra la corrupción, no es de extrañar que en el amor fuera de otra manera. Y con la pasión que caracteriza a este angelito del poder tampoco extraña que a su novia, Shaha Riza y funcionaria del Banco Mundial, la cuidase y mimase como solo un enamorado saber hacer: dándole lo mejor de si mismo. Una subidita de sueldo en condiciones, de 200.000 dólares es lo menos que una chica puede esperar de su novio jefe. Cualquiera de nosotros, de poder hacerlo, no hubiéramos dudado ni un instante en agradar a nuestra pareja con tan generosa nómina.

Pero la envidia es mala consejera y los compañeros de Paul se miraron de soslayo, y hablando por lo bajini conspiraron contra la agraciada Riza y su embobado amante. Es un escándalo dijeron, que atenta contra la ética de la casa. (Para quien lo desconozca el Banco Mundial dice tener una ética). Y pidieron la dimisión del director del Banco Mundial. La polémica ha durado varias semanas en las que con tintes de salsa rosa se jugaba con el puesto de Dirección de la entidad económica supranacional más importante. Lo extraño es que en ningún medio se le acusara de apropiarse esos ingresos mensuales como si subirle el sueldo a tu novia no fuese equivalente a subírtelo tu mismo.

La actitud de Paul frente a las hordas de envidiosos de su propio banco ha sido al principio desafiante, dispuesto a defender su cargo frente a las duras acusaciones que recibía, para ir, paulatinamente relajando su altanería, según subían en crudeza los ataques que pedían su dimisión.

Debe ser duro para un hombre acostumbrado a mandar el que tenga que dar cuentas de lo que gana su novia o deja de ganar, pero cuando el asunto le pone en juego su propio puesto las cosas cambian, y más cuando su trabajo no es el de un currito raso que pueda permitirse por orgullo el despido dando un portazo en la oficina del jefe. En las últimas presentaciones ante la comisión investigadora, Paul Wolfowitz no era ya el león de la guerra de Irak o el buitre carnicero del Banco Mundial sino un triste conejito asustado que pedía perdón por subir el sueldo a su conejita y que implora continuar en el cargo. Este hecho es el que me ha llevado a escribir estas líneas. Paul Wolfowitz implora, suplica seguir ejerciendo de director del Banco Mundial, como un niño llorando se aferra a su juguete querido.

Que feo y bochornoso espectáculo el de un semidios agachando la cabeza cual yonkee suplicando una dosis, en este caso de poder.

Imagino que su novia le pondrá firme en las intimidades del hogar, porque no hay hombre menos hombre que el que públicamente deshonra a su mujer, que es lo que ha hecho este próximo exdirector del BM. Cualquiera con un par hubiera mantenido que era justo el incremento salarial de su chica hasta que se viera en la calle, pero con la frente muy alta.

Y finalmente el hecho grave es que este señor dimita por una pecata minuta y no lo haga por los grandes daños que ha causado a la humanidad, concretada por ejemplo en el pueblo iraki.

Así funciona este mundo. Mientras unos son asesinados indigna y anónimamente, otros, los verdugos suben el sueldo a sus novias a cuenta de los miles de dólares robados a sus propias victimas. Así es o así nos lo hacen creer, pues el cuento éste de la novia y tal es únicamente la versión oficial que seguramente esconde detrás el querer quitarse de encima a un buen valido que hizo bien su carrera pero del que se debe ahora prescindir. Y no se lo creen ni ellos.

5 mayo, 2007

Músicos antipiratería

Category: mirolloeselrock — pepe @ 21:31

La música es maravillosa. Refresca los sentidos, hace volar la imaginación, calma las heridas del alma, estimula el cuerpo y produce felicidad.
Los músicos son detestables. Buscan engordar su ego, pisotean a los de su condición, desprecian al público y se arrastran ante su patrón.
Con un mes de retraso me entero del espectáculo que dio Pau Dones del cansino grupo Jarabe de Palo en elmundo.es calificando de ladrón a un fan que asistía a todos los conciertos que podía, pero que se descargó el último disco del catalán. La entrevista merece la pena y es una gozada leerla. El tal Pau Dones ha superado las expectativas de ingenio que le atribuía con dos o tres ladridos digitales. Disfruto de lo lindo con entrevistas a los rastreros de la música que, con visible irritación, ponen el grito en el cielo donde sus jefes quieren que lo pongan, es decir contra la “piratería” y el robo a sus bolsillos. Los músicos de rock se llevan la palma y me remito a otro mamarracho para poner como ejemplo la ignorancia y supina estupidez que burbujea en sus cerebros: Rafa Kas, desconocido guitarrista urbano con el triste currículo de haber tocado en Extremoduro e Ilegales, que se permite insultar a sus fans porque le están robando, cojones (los cojones los pone él, claro). La sabiduría popular sentencia: no hay más tonto que un obrero de derechas. En la industria musical los grupos son trabajadores que para más INRI no tienen ni sueldo fijo. Son como putas baratas al servicio del capricho de las modas sin derechos laborales y con un montón de obligaciones. Y, sin embargo, son los curritos que más gastan garganta en proteger los derechos de sus jefes. Son unas migajas las que les dan, comparado con lo que ingresan las discográficas y por ellas son capaces de matar.
El conflicto piratear-compartir archivos podría mantenerse dentro de unos límites prudentes que no dejaran en evidencia no ya a los usureros de la industria, sino al eslabón más débil y más fantasma, los músicos. Pero no. El tema se sale de madre cuando son los propios músicos los que decepcionan a los fans (Metallica fueron para eso pioneros al denunciar a 300.000 personas que se habían descargado su música en Napster). Cuando un grupo insulta, criminaliza o desprecia a su público se merece que un rayo divino caía en plena actuación y les deje chamuscados con el falsete del heavy metal como eco final de su prepotencia. Lo han hecho desde esbirros a sueldo de la SGAE como Ramoncín hasta muertos de hambre como el tal Rafa Kas. Y a mi me encanta, porque aunque no me descargue nada de ellos por puro petardos que son, gozo como un enano viéndoles perder los estribos y el sentido común en público de esa forma tan reaccionaria y miserable.
Sufrid rockeros, que os están robando el dinero.

Disfruta con la entrevista a Pau Dones en elmundo.es

Asómbrate con el desparpajo de Rafa Kas en pos del orden y su tenderete. Lee a partir de la intervención de Peluche G. No tiene desperdicio este hombre.